Cambio de pomos de puertas: tipos, paso a paso y cuándo sustituir la puerta completa

En ocasiones es suficiente con hacer pequeños cambios en casa para darle un nuevo aire a la decoración. En el caso de las puertas, cambiarlas tiene un precio muy elevado. Así que, ¿por qué no cambiar los pomos? Simplemente instalando un nuevo pomo verás cómo la apariencia de tu puerta cambia por completo.

Existe un amplio abanico de modelos, materiales y acabados. Si estás pensando en hacer una reforma, esta puede ser una forma sencilla de renovar el aspecto de tus puertas sin necesidad de sustituirlas y ahorrando parte del presupuesto.

Los pomos se instalan tanto en puertas de entrada como en puertas interiores. Entre los más habituales encontramos los pomos con llave, donde la cerradura está integrada en el propio mecanismo. También existen pomos sin llave, destinados únicamente a facilitar la apertura y cierre de la puerta.

Además, encontramos los llamadores, generalmente fabricados en bronce o hierro, que se instalan en la parte superior de las puertas y son característicos de viviendas de estilo rústico. Por último, están los manillones, muy cómodos y funcionales, utilizados tanto en puertas correderas como de entrada.

¿Cómo cambiar el pomo de una puerta interior paso a paso?

Cambiar el pomo o la manilla de una puerta es una tarea relativamente sencilla, aunque requiere cierta precisión para evitar daños en la madera o en el mecanismo.

  1. Desmonta el mecanismo antiguo: localiza el sistema de fijación y retira el pomo o la manilla.
  2. Retira el cuadradillo y el picaporte: extrae el eje metálico y desmonta el pestillo si vas a sustituirlo.
  3. Toma medidas del hueco: comprueba el diámetro del agujero y la distancia al centro antes de comprar el nuevo herraje.
  4. Instala el nuevo sistema: coloca el picaporte, introduce el cuadradillo y fija los nuevos pomos o manillas.

Cambiar pomo por manilla: ¿por qué es la mejor decisión técnica?

Muchos propietarios aprovechan el desgaste de los herrajes antiguos para cambiar el pomo tradicional por una manilla o roseta. Además de modernizar la estética de la vivienda, esta decisión aporta ventajas funcionales importantes.

  • Mayor ergonomía y accesibilidad: las manillas son más cómodas de utilizar para niños, personas mayores o cuando se tienen las manos ocupadas.
  • Ocultan marcas antiguas: las placas alargadas o las rosetas de gran diámetro permiten cubrir las huellas que suelen quedar tras retirar un pomo antiguo.

En el caso de la reforma de una casa antigua, este cambio es frecuente y ayuda a mejorar tanto la funcionalidad como la estética general de la vivienda.

Diferentes tipos de pomos de puertas según el material

El material y el acabado son dos aspectos fundamentales tanto desde el punto de vista estético como funcional.

Los pomos de acabado metalizado son algunos de los más demandados en la actualidad porque encajan perfectamente en ambientes modernos. Existen acabados cromados, satinados o brillantes capaces de aportar un toque contemporáneo a cualquier estancia.

La madera sigue siendo una apuesta segura. Los acabados naturales, con vetas visibles e imperfecciones, resultan ideales para viviendas de estilo rústico, clásico o vintage.

También destacan los pomos con acabados de porcelana y dorados, muy utilizados para reforzar ambientes vintage o clásicos. Los detalles dorados siguen siendo tendencia tanto en puertas como en griferías y otros elementos decorativos.

Antes de elegir un pomo conviene valorar el tipo de puerta donde se instalará, el sistema de apertura necesario y la coherencia estética con el resto de la vivienda. También existen pomos con pestillo, especialmente recomendables para baños.

Una vez elegido el modelo, solo queda decidir el material y el acabado más adecuados para el estilo decorativo del hogar.

La instalación puede realizarse por cuenta propia, aunque si buscas un resultado impecable siempre es recomendable recurrir a profesionales especializados.

¿Cuándo deja de salir a cuenta cambiar el pomo y es mejor renovar la puerta?

Si buscas mejorar la seguridad de una puerta de entrada, sustituir únicamente el pomo puede resultar insuficiente si la estructura de la puerta o el marco presentan debilidades.

Del mismo modo, cuando las puertas están deformadas, rozan con el suelo o presentan un diseño completamente desactualizado, cambiar los herrajes solo aporta una mejora superficial.

Durante una reforma integral, sustituir las puertas antiguas por modelos modernos puede mejorar el aislamiento térmico y acústico de la vivienda, además de incrementar su valor percibido.

En Grupo OMSA nos encargamos de la instalación y carpintería a medida para garantizar un resultado perfectamente integrado en tu proyecto de reforma.