Durante décadas, muchas viviendas en España se acabaron con gotelé, una técnica de pintura que crea una textura rugosa en la pared. Sin embargo, hoy en día cada vez más propietarios deciden quitar el gotelé para conseguir paredes lisas, modernas y más fáciles de mantener. Esta tendencia se debe principalmente a razones estéticas y prácticas.
Las paredes lisas aportan un acabado más actual, permiten aplicar pintura de forma uniforme y facilitan la decoración con elementos como papel pintado, vinilos o revestimientos. Por eso, quitar el gotelé se ha convertido en una de las reformas más habituales cuando se actualiza una vivienda.
Qué es el gotelé y por qué ya no se utiliza
El gotelé es una técnica de pintura que se popularizó en España a partir de los años 60. Consiste en proyectar pintura espesa sobre la pared para crear pequeñas gotas o grumos que generan un acabado rugoso. Este método se utilizaba principalmente para disimular imperfecciones en paredes y techos, algo habitual en construcciones de aquella época.
Durante muchos años fue una solución práctica porque evitaba tener que alisar completamente las superficies. Sin embargo, con el tiempo se ha considerado un acabado anticuado y poco práctico.
Hoy en día, muchas personas deciden quitar el gotelé por varios motivos:
- Estética más moderna: las paredes lisas encajan mejor con estilos actuales de interiorismo.
- Mejor mantenimiento: las superficies lisas acumulan menos polvo y son más fáciles de limpiar.
- Pintura más uniforme: el color se aplica de forma homogénea.
- Más opciones decorativas: permiten instalar papel pintado, paneles decorativos o vinilos.
Métodos para quitar el gotelé
Existen diferentes formas de retirar el gotelé dependiendo del tipo de pintura y del estado de la pared. Elegir el método adecuado es clave para conseguir un acabado liso y duradero.
Quitar gotelé lijando
Este método consiste en rebajar la textura del gotelé mediante lijado mecánico. Para ello se utilizan lijadoras eléctricas con aspiración de polvo.
Es una técnica que se emplea principalmente cuando el gotelé está hecho con pintura plástica, ya que este tipo de acabado no se puede retirar simplemente con agua. El proceso requiere paciencia y precisión para evitar irregularidades en la pared.
Quitar gotelé con pasta niveladora
Es uno de los métodos más utilizados en reformas. En lugar de eliminar completamente la textura, se aplica una pasta niveladora o alisadora sobre la superficie para rellenar los relieves del gotelé.
Después de aplicar varias capas y lijarlas, se obtiene una pared completamente lisa lista para pintar. Este sistema permite quitar el gotelé con resultados muy uniformes y suele ser más eficiente en muchas viviendas.
Cubrir el gotelé sin quitarlo
Otra alternativa consiste en cubrir directamente el gotelé con materiales o revestimientos que oculten la textura. Por ejemplo:
- paneles decorativos
- revestimientos de yeso
- papel pintado grueso
Aunque no elimina el gotelé completamente, puede ser una solución rápida cuando se busca renovar el aspecto de las paredes sin realizar un trabajo más profundo.
Cómo quitar el gotelé paso a paso
El proceso para quitar el gotelé suele seguir una serie de pasos básicos que garantizan un acabado uniforme.
- Proteger la estancia: cubrir suelos, muebles y enchufes con plásticos protectores para evitar manchas y polvo.
- Mojar la pared (si el gotelé es al temple): si la pintura es al temple, se puede humedecer con agua para facilitar su retirada.
- Raspar el gotelé: utilizando una espátula se retira la textura de la superficie.
- Aplicar pasta alisadora: se extiende una capa de pasta niveladora para conseguir una superficie uniforme.
- Lijar la pared: una vez seca la pasta, se lija para eliminar imperfecciones.
- Pintar: el último paso es aplicar la pintura elegida para obtener el acabado final.
Qué herramientas se necesitan
Para retirar el gotelé correctamente es necesario utilizar herramientas adecuadas. Algunas de las más habituales son:
- Espátula para raspar la textura.
- Lijadora para alisar la superficie.
- Pasta niveladora o alisadora.
- Rodillos y brochas para aplicar imprimación y pintura.
- Plásticos protectores para cubrir suelos y muebles.
El uso correcto de estos materiales es fundamental para conseguir un resultado uniforme y evitar daños en la pared.
Cuánto cuesta quitar el gotelé
El precio para quitar el gotelé puede variar según diferentes factores, pero en general el coste suele situarse entre 10 y 20 €/m².
Este precio depende principalmente de:
- El tamaño de la vivienda o superficie total de paredes.
- El tipo de gotelé (al temple o pintura plástica).
- El estado de las paredes y si necesitan reparaciones adicionales.
- La calidad del acabado final que se quiera conseguir.
En proyectos más amplios, como una reforma completa de vivienda, este trabajo suele integrarse dentro de la renovación general de paredes y pintura.
Cuándo conviene contratar profesionales
Aunque existen guías para hacerlo por cuenta propia, quitar el gotelé es un trabajo que requiere tiempo, herramientas específicas y experiencia para lograr un acabado perfecto.
Contar con profesionales tiene varias ventajas:
- Acabado más uniforme y profesional.
- Mayor rapidez en la ejecución.
- Mejor control del polvo y la suciedad.
- Uso de técnicas y materiales adecuados.
Además, cuando se realiza dentro de una reforma más amplia, permite coordinar el trabajo con pintura, decoración o redistribución de espacios para conseguir un resultado final más coherente.
Actualiza tus paredes quitando el gotelé
Actualizar las paredes es una de las formas más efectivas de modernizar una vivienda. Hoy en día, muchas personas optan por quitar el gotelé para conseguir superficies lisas, más fáciles de decorar y mantener. Aunque existen distintos métodos y herramientas para hacerlo, planificar bien el proceso y elegir la técnica adecuada es fundamental para lograr un buen resultado.
Si estás pensando en renovar tu vivienda, quitar el gotelé puede marcar una gran diferencia en el aspecto final de tu casa, aportando un estilo más actual, limpio y adaptable a cualquier tipo de decoración.

